350 grados es la mejor temperatura para preparar pizzas, flammkuchen o, por ejemplo, panes naan. En unos 3 minutos, tu masa estará bien cocida y crujiente, con esa apariencia de piel de leopardo que conoces de los hornos de leña durante tus vacaciones en Italia.
Muy eficiente gracias a un flujo de aire óptimo
El diseño patentado garantiza una cocción uniforme de tu producto en muy poco tiempo. La base inclinada impulsa el calor de las llamas hacia el interior y las formas redondeadas garantizan una circulación uniforme, por lo que ya no tendrás que girar la pizza a mitad de la cocción.